Fort Apache, la apacible vida en un Fuerte y el error táctico del coronel Thursday


 Fort Apache, la película de John Ford de 1948, se caracteriza por englobar un montón de rasgos, escenas, temas, y géneros en lo que es en principio un producto enmarcado en lo que se llama Western.



El Sr. Ford no se contenta con tratar el amor juvenil de la hija del comandante Thursday (Shirley Temple) con O'Rourke (John Agar) y convertirlo en una especie de "Romeo y Julieta" con lucha de clases entre familias, sino que aborda muchas más cuestiones, como los errores de los jefes en la guerra, la importancia de los galones en el ejército o el vital y valiente ritmo de vida de unos soldados en un Fuerte en un territorio cercano al de los Apaches. Para ello, no hay nada mejor ni más efectivo que unos tragos de whisky para entrar en calor y coger el  valor que sin duda se debia de necesitar.

Epopeya americana sin efectos mágicos, todo es real, sobre todo la estupidez del comandante Thursday, magistralmente interprestado por un Herny Fonda antipático, orgulloso, clasista, y hasta villano, e incluso suicida. En contraposición, un John Wayne (el capitán Kirby York) siempre comedido, práctico y en posesión de la verdad absoluta en los temas relativos a los indios.

Lo que ha cambiado la vida desde 1948

En 2025, la friolera de 77 años después, a uno le choca el cambio social acaecido en este tiempo.
Ya no se fuman puros, de hecho casi ni se fuma; el alcohol, ni se desparrama a raudales (por ejemplo como cuando localizan el mal whisky de Silas Meacham) ni es considerado como un elemento de camaredería masculina y brebaje constitutivo de valentía ante las contiendas que nos plantea la existencia.

Los tiempos han cambiado, algo evidente. Hay una frase que le dice el sargento O'Rourke, el padre del joven enamorado, a su esposa: "Take care of your business", cuando se trata de algo relacionado con el ejército. Y es que las mujeres no mandan en ese aspecto de las relaciones sociales. Ellas, a su casa y a su ámbito interno. Eso era así en el siglo XIX, en 1948 y quizá también a finales del siglo XX, pero ya no hoy día.

Contar una buena historia, una virtud de John Ford


Si la vida ha cambiado, no tanto lo ha hecho la forma de contar historias. John Ford nos relata una historia sólida, combinando muy bien el tiempo de paz, o, mejor dicho, de pre-guerra con el tiempo de la batalla en si. Así que de mostrarnos cómo la señorita Philadelphia Thursday se va adaptando a la vida en el Fuerte fácilmente por su bondad e inocencia y como su padre en cambio sabe hacerse enemigos casi en cada momento, pasamos en poco tiempo directamente a la urgencia de tener que decidir que hacer con el indio Cochise, del cual habría siempre que subrayar que lo que quiere es la paz con el pueblo blanco.

La búsqueda del pacto antes que la guerra suicida


Yo creo que el mensaje que el director Ford quiere darnos al final es que más vale llegar al acuerdo y evitar unos cientos o miles de muertes que empecinarse en tu propia arrogancia y conducir a tus soldados a una muerte segura. Otra idea muy clara es el enaltecimiento de la vida militar, de los batallones yankees contra los indios y de la empatía con tus semejantes, fundamentalmente cuando te estás jugando tu propia vida, y aunque ese compañerismo se tenga que fomentar vía alcohol

Escenarios y música adaptados a cada bando

Otro aspecto que me ha devuelto a mi infancia, además de los grupos numerosos de indios, siempre en mayoría ante los vaqueros, han sido los escenarios, esas rocas del desierto con formas extrañas, refugio de los Apaches, las carreras de las caballerías a toda velocidad o el pensar en la dificultad de montar a caballo, que, en Fort Apache tiene su propia y meritoria escena.

La música es también un factor que se aprecia muchísimo, música de calma cuando estamos viendo la vida de los vaqueros en el Fuerte y música alterada y de tensión cuando se trata de hacer visibles a los Apaches. No hace falta precisar quiénes son los buenos o, mejor dicho, quien interesa que se vean como buenos, y quiénes son los malos. ¿Por qué cuando se trata de los españoles al descubrir América las cosas cambian? Nunca me lo he explicado





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