Ciudadano Kane: un lenguaje cinematográfico que todavia es moderno

Citizen Kane, una declaración de principios de tirada mundial

Orson Welles idea en 1941 la que todavía es considerada como una de las mejores, sino la mejor, película de la historia. Con la magnificiencia de su protagonista, el magnate de los negocios Charles Foster Kane, construye una ambiciosa producción, alabada por su forma más que por su fondo, sin que éste último tenga nada de ordinario o común. Porque no es normal evocar la vida de un líder mediático de la prensa, las finanzas, la construcción o la política, desde un punto de vista personal y buscando la última palabra que dijo antes de morir: Rosebud.



El líder americano, el sueño americano, son vistos como posibles desde el principio, porque el propio personajes se cree sus posiblidades, se recrea en su poder y se rodea de amigos aduladores y empleados obedientes que no dudan en ejecutar sus órdenes.

Destaca Ciudadano Kane por la adopción de planos imposibles, de arriba a abajo y de abajo a arriba, los famosos picados y contrapicados, las luces y las sombras, los rostros que pasan de la oscuridad a la luz en un segundo, los diálogos rapídismos,  como si quien hablara más deprisa tiene más la razón y el que eleva la voz eleva su fuerza y energía. Y ese es siempre Kane, que no sólo es quién tiene el dinero, sino quien investiga formas nuevas de incrementar su fortuna.

El amigo de Orson Welles es Joseph (Jedediah Leland), el mejor amigo de Kane y el primer periodista en su periódico, el Inquirer, que no es un periódico tampoco habitual o al uso, sino que explora, investiga y pretende contar la verdad a los ciudadanos, con la declaración de principios más famosa del momento.


Conociendo el personaje por las entrevistas a sus contemporáneos


Mr. Thompson, el periodista sin cara de la película, es el investigador de la vida de Kane. A través de la biblioteca Tatcher, entrevistando a su amigo Leland ya en una residencia, llenándose de paciencia con su ex mujer alcoholizada, Susan Alexander, por todos los medios, intenta descubrir que quería decir Kane con Rosebud. La respuesta no nos llega hasta el final

Pero no estamos ante una historia lineal, sino al revés, Orson Welles se atreve y además innova al hacer una lectura del personaje atemporal. Las escenas brotan sin relación de forma que adquieren significado uniendo las historias de los diferentes amigos, amantes e incluso rivales de Kane, que de una u otra forma aparecen en la narración

Nadie imagina que del carruaje que llena de barro a Kane surge la historia con su amante Susan, que empieza a ser la detonante de su caída. Los sucios trucos de su oponente político a la Casa Blanca, Jim W. Gettys (Ray Collins) dan en la diana. No se puede ser marido de la sobrina del Presidente y tener a una amante de la clase baja. Bueno, solo el ciudadano Kane puede hacerlo.

¿Cuál es la importancia de Ciudadano Kane en el cine?


Todos los expertos consideran que la película rompió moldes y creó nuevas estructuras visuales. Ejemplo de ello es  la técnica del Deep Focus que usaron Gregg Toland y Orson Welles. Además, la juventud de Orson al hacer la película, la sátira social que lleva implícita criticando el exceso de ambición humana y reflejando la soledad en la que se encuentran los grandes personales y líderes históricos, hizo que se la considere una obra maestra, con las previsibles envidias que ello puede generar

Pero además de lo visual, la profundidad del guión de Welles y  Herman J. Mankiewicz, y la idea de contar la biografía del personaje de Kane de forma no cronológica, le dan la potencia necesaria para catalogarla como un clásico imprescindible

Lo mejor: escenas que todavia parecen actuales como el pequeño Kane jugando con su muñeco de nieve o su trineo. Ves la nieve caer y su madre mirarlo desde la ventana y no acertarías a predecir en que año se hizo esa escena.











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