El diputado, apuesta valiente de Eloy de la Iglesia en 1978
Lo primero que tengo que decir de El Diputado es que me parece una película absolutamente valiente para la época: 1978. También, que refleja muy bien la etapa de la transición, política y socialmente. Hay una sociedad dispuesta a cambiar años de dictadura, pero ¿existe una sociedad tan abierta como para aceptar la homosexualidad, y más aún, la homosexualidad en un político? La respuesta es que no. Y ahora, en el año 2015, me hago esta pregunta de nuevo. Y me apetece pensar que hoy la respuesta sería sí. De hecho, todos deberíamos asegurarnos de que la respuesta es sí, porque si no volvemos a la falta de libertad social, personal, política, a una dictadura pura y dura, que nos dirá cómo debemos pensar, actuar y vivir. Eloy de la Iglesia elige para el Diputado a un actor de moda en ese momento y dispuesto a afrontar papeles difíciles y conflictivos: José Sacristán. Su personaje, Roberto Orbea, se nos muestra en todo momento como un hombre cauto y prudente, total...