Django desencadenado, venganza negra de la esclavitud
Django desencadenado es en el fondo una idea de revancha negra de la esclavitud estadounidense del siglo XIX al modo Tarantino. O dicho de otra forma, Tarantino nos habla de la esclavitud a su manera, espectacular, sangrienta, violenta y con final feliz. Es curioso que esta venganza venga de la mano de un alemán, el Doctor Schultz, que además es un personaje, a la par que interesante y muy logrado, casi solidario. Porque es el Doctor que, en una preciosa escena inicial, libera al héroe negro Django y le conduce para que acometa su ajuste de cuentas. Y ya entramos en términos más de western, porque además esta película es un western, un spaguetti western. Respecto a sus fallos, está claro que uno de ellos es la duración. Dos horas y 45 minutos se hacen excesivos a pesar de que la historia se siga con interés casi todo el rato. Pero esta duración hace que la primera hora sea estupenda, la segunda más floja y la última media hora mucho más. Pero ojo, esto no debe llevarnos ...