"Cadena perpetúa", un peliculón que nos obliga a tener esperanza
"La esperanza es una buena cosa y las buenas cosas nunca mueren" es la frase culminante de la película "Cadena perpetua", y, a la vez, es la idea que intenta transmitir: no hay que perder la esperanza en ningún caso. Buena lección que debemos aprender cuando las cosas nos van mal o no tan bien como nos gustaría. Claro es que será díficil que nos vayan tan mal como le van al protagonista, Andy. Acusado de un crimen que no comete, violado en repetidas ocasiones en la prisión de Shawshank, esclavo del Alcaide, y lo más importante, condenado a cadena perpetua. Si esta película fuera una obra menor, todo esto seguramente hubiera ido aún a peor, pero resulta que es una de las mejores películas de la historia (así considerada durante mucho tiempo) y entonces, lógicamente, hay cabida a la esperanza y las cosas se arreglan magníficamente, brillantemente, y todos los espectadores sentimos un alivio enorme y nos vamos a casa pensando que hemos visto una obra maestra....